Campeche es uno de los 31
estados que junto con el Distrito Federal
conforman las 32 Entidades Federativas de
México.
Campeche se localiza al
sureste de la República Mexicana y al oeste
de la península de Yucatán, entre los
paralelos 17° 49' y 20°51' de latitud norte
y los meridianos 89°06' y 92°27' de longitud
oeste. Colinda al noreste con el estado de
Yucatán, al este con el estado de Quintana
Roo, al sureste con Belice, al sur con la
República de Guatemala, al suroeste con el
Estado de Tabasco y al oeste con el Golfo de
México.
Campeche, con una extensión
total de 57 924 km², el 3.0% del territorio
nacional; es una de las tres entidades que
conforman la península de Yucatán. Su
población total es aproximadamente de 754
730 habitantes, el 0.7% del total del país.
Desde el punto de vista físico, Campeche se
encuentra en una posición de transición
entre la selva tropical del Petén
guatemalteco y la selva baja caducifolia del
extremo norte de la península de Yucatán.
Existen diversas teorías
acerca del orígen de la palabra Campeche. En
el territorio que conforma actualmente al
estado existían varios poblados mayas, uno
de estos fue Can Pech, cuyo nombre se deriva
de las palabras mayas Can que significa
serpiente y Pech cuyo significado es
garrapata, es decir lugar de serpientes y
garrapatas; otros indican que Campeche se
deriva de las palabras Kin que significa sol
y Pech.
Algunos suponen que a este
nombre (Kin Pech) se le puede agregar el
prefijo Ah que quiere decir lugar y en
conjunto diría lugar del señor sol
garrapata.
Otra teoría se basa en la
terminología anterior: Ah Kin Pech, pero con
la aclaración de que Pech es el apellido de
un sacerdote y supone que el significado es
lugar del Señor Pech adorador del Sol, por
lo tanto el sacerdote maya Pech pudo haber
fundado ó vivido en Can Pech.
Una interpretación más de los
términos Can Pech o Serpiente - Garrapata es
como el lugar donde se adoraba a la boa. (La
boa es un reptil que acepta como parásito a
la garrapata y en los monumentos mayas de
este sitio los españoles encontraron
serpientes enormes).
La importancia del turismo ha
aumentado notablemente en los últimos
años.[11]
Apuntalando la actividad
turística los lugares emblemáticos en
Campeche son:
Ciudades y pueblos
coloniales: la ciudad histórica y
fortificada de San Francisco de Campeche,
declarada Patrimonio Cultural de la
Humanidad; Palizada (en 2009 se entrego un
expediente a la Secretaría de Turismo
Federal para incluir a Palizada dentro del
programa de Pueblos Mágicos); Tenabo;
Hecelchakan; Calkiní; Becál.
Haciendas: en estas operó la
industria agrícola y forestal del estado:
maíz, caña de azucar, henequén, palo de
tinte. Dispersas a lo largo del estado,
algunas han sido reconstruidas y
rehabilitadas con fines turísticos.
Haciendas: Uayamón, Blanca Flor, San Luis
Carpizo, San José Carpizo, Chunkanán,
Tankuché.
Sitios arqueológicos mayas:
el estado de Campeche cuenta con 17 sitios
arqueológicos abiertos al público; destacan
Calakmul, declarado Patrimonio Cultural de
la Humanidad; Edzná; Becán; Chicanna;
Xpujil; El Tigre; Hormiguero; Hochob:
Balamkú; Santa Rosa X'tampak; Río Bec. Hay
otros sitios, innumerables, en proceso de
ser descubiertos y aún muchos inexplorados.
Una costa llena de bellezas
naturales: la extensión del litoral de
Campeche es de 523.3 km. Al norte del estado
existe una extensa franja costera conformada
por manglares; hacía al sur, en la zona
donde entran en contacto la línea de costa
con la Sierra Alta, el litoral se vuelve
acantilado, con salientes y ensenadas;
luego, en dirección a la Península de
Atasta, se forma una extensa franja arenosa
de gran importancia por la anidación
diversas especies de tortugas marinas; en
esta misma zona sobresale la Isla del Carmen
y su importante centro de población: Ciudad
del Carmen. Playas: Punta Xen, Chenkán,
Sabancuy, Isla Aguada, Puerto Real, Punta
San Julián, Bahamitas, Tortugueros, Playa
Norte, Xicalango.
Sitios arqueológicos
subacuáticos: en los últimos años se han
hallado más de 130 sitios arqueológicos
frente a las costas de Campeche, estos
abarcan desde la prehistoria hasta el siglo
XX, pero en su mayoría se trata de barcos
hundidos ubicados en arrecifes de coral poco
profundos; además existen múltiples
naufragios codiciados entre los que
sobresale la nave almiranta Nuestra Señora
del Juncal, un galeón de la Flota de la
Nueva España que naufragó en 1631, cargado
con caudales de monedas de oro y plata.
También, a más de 100 km frente a la costa,
se encuentra la zona de arrecifes del banco
de Campeche, formado por algunos arrecifes
emergentes los cuales contienen pequeños
cayos: Cayo Arcas (Cayo del Oeste, Cayo del
Centro y Cayo del Este), los Arrecifes
Triángulos (Triángulo Oeste, Triángulo Este
y Triángulo Sur) y diversos bancos
arrecifales sumergidos como el Banco Obispo.
Todo esto hace de la Sonda de Campeche, un
lugar idóneo para la práctica del
submarinismo.
Selvas, humedales, lagunas,
esteros, ríos, cenotes, grutas: 40% del
territorio campechano es Área Natural
Protegida (Los Petenes, Laguna de Términos,
Calakmul, Balam Kin, Balam Kú y Ría
Celestún). En el año 2008 se ingresó en la
lista de sitios candidatos a formar parte
del patrimonio mundial de la UNESCO a los
humedales de la Laguna de Términos-Centla y
a la eco-región de Los Petenes-Ría
Celestún.[12] [13
La variada alimentación de
los mayas se enriqueció más con la llegada
de los españoles. Los navegantes aportaron a
la gastronomía local nuevos componentes y
formas de preparación.
Algunos de los ingredientes y
platos más característicos de Campeche son
el cazón con el que se hacen panuchos,
empanadas, tamales, tacos y pan de cazón, el
pámpano en escabeche, camarones al coco, en
paté, en coctel y en platillos calientes. El
chile x´catic se prepara con relleno de
cazón y capeado. De los cangrejos, se comen
las patas en frío, con distintos aderezos.
Único en sabor es el papaché, que se cría en
los manglares.
Hay esmedregal, raya, sierra,
pulpos, calamares y muchas más especies
marinas. Entre los platillos típicos que no
provienen del mar, están los tamales de
harina colada, rellenos de picadillo de
puerco o de carne de gallo, capón con salsa
de achiote. El pibinal, elote tierno cocido,
y las tortillitas de maíz nuevo con manteca
(xuá), almendras, vainilla, ron, mezcal o
aguardiente.
El chile habanero es el más
común para las salsas, aunque también se
utilizan otros para hacer adobos; el achiote
es muy apreciado así como las especias y
hierbas de olor.
Un gran pilar de la
gastronomía campechana es sin duda la enorme
variedad de productos que el mar le ha
proporcionado a sus habitantes desde tiempos
inmemoriales. Las diversas especies de
pescado y el camarón han sido los
principales ingredientes de muchos de los
alimentos de la región, aunque no hay que
olvidar aquellos que pertenecían
originalmente a la cultura maya, como el
pavo, el venado, el jabalí y posteriormente
el cerdo, introducido por los españoles.
La comida campechana es muy
similar a la yucateca, de modo que en ella
encontramos expresiones culinarias como el
queso relleno, la cochinita pibil, el
relleno negro, el pan de cazón y el famoso
mucbil-pollo. No obstante, podemos mencionar
algunas especialidades de la cocina
campechana que son dignas del gourmet más
exigente, como los ostiones fritos, el
pámpano empapelado con achiote y una pizca
de cominos, o el calamar relleno de camarón
y los tamales rellenos de hoja de chaya y
huevo cocido envueltos en hojas de plátano.
En el extenso territorio del estado de
Campeche encontraremos siempre un rincón,
una pequeña fonda o todo un restaurante en
donde saborear otros guisos de la invención
de los lugareños, como el pámpano poc-chuk,
el pámpano en salsa verde, los cangrejos en
distintas formas, la carne de venado asada a
las brasas con achiote y, para concluir, los
inmejorables cocteles preparados con los más
ricos y variados mariscos.[17
El traje regional del estado
de Campeche es mestizo y tiene su origen en
el estreno. En el caso de las mujeres, estas
solían estrenar cuatro veces al año: en el
carnaval y en las fiestas de San Juan, San
Román y la Purisima Concepción. En aquella
época las patronas le regalaban a su
servidumbre los ajuares completos, que con
el paso del tiempo se convirtieron en el
traje típico de la mujer campechana .
La mujer campechana,
especialmente la que vivía dentro del
recinto amurallado de San Francisco de
Campeche, vistió al principio el "huipil",
con una blusa o camisa que conserva la misma
hechura de la parte superior del "huipil"
original, la blusa se borda a mano con hilos
negros al rededor del cuello, de forma
cuadrada y de las mangas y del cuello. Los
motivos que se bordan están inspirados en
las flores de cebolla y calabaza; la primera
es más vistosa y más rica en belleza,
plasmándose sobre el fondo bordado de lino
un bordado de hilo de algodón negro con los
símbolos del escudo de la ciudad, murallas y
naves con velamen en actitud de arribo. La
orilla del cuello y de las mangas lleva un
breve encaje que confeccionan con hilos
negros y con la misma aguja que han bordado
el "punto de cruz". Este encaje se denomina
"puntillo" y algunas personas lo llaman
"lomillo".
La falda o saya que llega
hasta los tobillos es de percal o zaraza,
tafeta fina estampada o brocado español, a
veces termina con un olán de la misma tela
al cual le llaman "arandela". Debajo de la
saya lleva una pollera blanca, llamada
enagua, recogida al igual que la saya.
Complementan el traje un hermoso reboso de
Santa María, que saben llevar con gran
garbo; este reboso ha sustituido
definitivamente la pañoleta o mantilla que
anteriormente se portaba. Por último las
chanclas o chancletas, confeccionadas en
suela dura y charol negro sobre en que se
afanan los zapateros con bordados en hilera
blanca. Estas chanclas, tienen una
reminiscencia morisca. Las puntas se
proyectan hacia arriba, en la parte trasera
en breve tacón, ya que gustan las bailadoras
de armonizar en los sonidos musicales con el
golpe del tacón al bailar, el folclore. Se
adornan el pelo con peinetas de carey,
semicirculares con incrustaciones de oro,
monedas antiguas y piedras preciosas.
De su cuello pende una gruesa
cadena de oro llamada "soguilla salomónica".
A veces éstas son tan largas, que abarcan
tres vueltas al cuello, llegando hasta la
región del ombligo. De esta soguilla penden
invariablemente seis monedas antiguas de
diez pesos de oro y rematadas por un doblón
español o una imagen pesada de oro puro. Los
aretes son monedas y a veces una paloma
prendida en el óvulo de la oreja; sostienen
las alas y el pico, respectivamente, breves
cadenillas que rematan en esferas de oro
puro. Su peinado es una larga trenza y moño
de vistoso color.
El traje típico masculino
consta de pantalón blanco, ancho en las
caderas y camisa blanca larga abrochada con
botones de oro unidos por una cadena,
sombrero de jipi japa, y por calzado,
alpargatas de piel de ganado vacuno, con
medio tacón.